Crónicas de la China
Dia 6 / Suzhou 3,50h. Lunes, 15 octubre 2007 (en realidad martes)
Cenar con el Gobernador

Suelo escribir la primera crónica, en vuelo. En esta ocasión no lo hice pues cuando me di cuenta ya estábamos sobrevolando Siberia que es donde empieza a estar mal pavimentado y después de los baches rusos nos metimos en plena China del norte donde el tema no está mejor. Además íbamos todos muy enfrascados en nuestra conversaciones contándonos lo que íbamos a hacer y las cosas que se suelen contar los que inician un viaje que va a mantenerlos juntos como si fueran hermanos o amigos del alma durante casi dos semanas.
A mi me gusta volar, y me gustan estos vuelos largos de más de diez horas sobre el atlántico, el pacífico, Siberia o el desierto de Gobi. Saber que allá arriba no eres nada, y que lo eres todo, te brinda la oportunidad de reflexionar sobre el a dónde vamos. Aunque ya sepas, como es el caso, que vamos a Shanghai.
Pues bien, mientras la altura daba alas a mi imaginación y volaba ya por parajes muy lejanos de la metafísica casera han aparecido las azafatas de la Air China y me han obsequiado con un hermoso bocadillo de cuatro pisos de pan de molde sin corteza y sin plato, ni pack, ni cajita de diseño como los de KLM, ni nada de nada excepto un escueto envoltorio de papel film y la sonrisa y la amabilidad de las azafatas que exhibían con orgullo sus conocimientos de inglés. Lo de dentro del sandwich lo dejo para otro día.
Tras el ágape, aterrizaje, bus sin finger y 70Km de autopista de Shanghai a Suzhou. Dejo también para otro día la descripción de los inimaginables camiones que hemos encontrado en el trayecto: VIejas glorias de la primera guerra, estibados a la usanza de los carromatos de Marco Polo, zigzagueando a 120 Km/h por autopistas llenas de baches, y todo tipo de obstáculos y pecios, si vale el término.
Por fin hemos llegado al hotel de Shouzou: de colección!. Diseño sobre diseño y tiro porque te lo enseño. Mira aquí: www.suzhoushilla.com
Son las tantas, como cada día y no quiero irme a dormir sin dar fe de algunas cosas del comer.
Una cosa es comer en el Chino de la esquina y otra muy distinta es cenar, que es lo mismo que comer pero un poquito más tarde, en lo más profundo de la China y en compañía de las más altas autoridades de la región.
Eso fue ayer, que cenamos con palillos, en la cena que el Excelentísimo Señor Fu Shang Jian, Gobernador de la provincia de Hebei ofrecía con motivo de la inauguración oficial de la ‘China Hi-Tech Fair 2007’ (en la que hemos estado en el stand del Ayuntamiento de BCN durante tres días) a unos pocos y selectos invitados, entre los que se encontraban Lluis Lluch de la Cámara de Comercio de Barcelona, y Yolanda Pérez de Barcelona Activa .
Fue una cena oficial, en la que se daban la mano, como para cruzar la calle de la modernidad, la alta tecnología china con las maneras y los usos de la China tradicional y milenaria del protocolo, la reverencia y el último sí Señor del Comunismo oficial. Salones de Versalles con ceniceros de hojalata. Lámparas de cristal y moqueta roja, algo despegada al fondo del salón. Discursos a gritos e inclinaciones de cabeza en una eterna y larga bienvenida en la que durante una hora y pico, diez representantes de no se que diez instituciones nos ofrecieron sus herméticos discursos interrumpidos cada dos o tres minutos por alguien que traducía para nosotros en un ‘chinglish’ más ininteligible que el propio chino.
Tras la cena (muy china y con palillos) pocos aplausos y ninguna vuelta al ruedo. Postre y apaga y vámonos. Parece que tenían prisa no se si por inaugurar otro certamen o por irse a casa a quitarse el protocolo y aclararse la garganta con naranjas de la China para el próximo discurso.
Parece ser que por aquí aparte de crear grandes y modernas ciudades y parques y más parques tecnológicos también se dedican a salir e invertir por nuestros lares. Al principio fueron los restaurantes chinos y los bazares de todo a cien. Ahora compran solares en Londres, París y Boston, envían a sus vástagos a estudiar a Berckley, Harward y Oxford, cierran acuerdos con multinacionales y compran marcas como IBM para fabricar Lap Tops.
Hay algún restaurante chino cerca de tu casa?.
Entra repasa bien la carta y come todo lo que quieras, come mientras puedas…
Come y prepárate, que si esto sigue así pronto serán los chinos los que se nos comerán a nosotros.
Bye
Tomás Cascante
Suzhou
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